
Releyendo las entradas antiguas de este blog encuentro que la curdauría perdió el rumbo, dejó un poco las ideas allá atrás, del otro lado del espejo, se hizo bolas y como que además cortó el circuito. El estómago hizo una de las suyas, como desde hace mucho tiempo no hacía. Y la hidra de nuevo, soltando veneno por acá y por allá.
Releyendo entonces las entradas antiguas, las dejo atrás, corrijo algunas cosas, limpio una que otra cosa y retomo algunas que dejé pendientes, los asuntos del cuerpo y esas investigaciones. Cambia la perspectiva.
Trabajando.
